Transición defensiva
Pasar de atacar a defender apenas se pierde la pelota.
Se resuelve en pocos segundos con dos decisiones: presionar de inmediato o replegar y temporizar. Depende de cuántos jugadores estén cerca de la pelota y de cuántos rivales puedan atacar. El jugador más cercano retrasa al poseedor para que el resto vuelva y recupere la forma.
Qué mirar
- Quién presiona o frena al que tiene la pelota.
- Cómo vuelve el resto del equipo.
- Si hay defensa de reposo organizada.
Ejemplo. La buena transición defensiva es la que hace que un equipo ofensivo no se descompense.